Los cubanos llevan semanas con más horas diarias de apagón que de servicio eléctrico. Y cuando se interrumpe la corriente, cerca de la mitad de las antenas de telecomunicaciones de todo el país se quedan también sin servicio. Es el apagón de las comunicaciones que cada vez con mayor frecuencia deja durante horas cada día a los más de nueve millones de cubanos sin teléfono fijo ni celular y sin conexión a internet en la casa justo cuando se va la corriente eléctrica. "La crisis energética afecta en todos los sentidos a nuestra sociedad. Luego entran los mensajes y se queda sin conexión durante una hora, después de ponerlo en modo avión unas cinco veces, vuelve a conectarse", explica. La empresa estatal de telecomunicaciones Etecsa explicó al medio oficialista Cubadebate que "la fuente fundamental de alimentación de los servicios de telecomunicaciones sigue siendo la red eléctrica nacional" y, cuando falla, muchas veces no hay respaldo posible. "Cuando falla (la corriente), unas 1.250 radiobases (47,5 % del país) se apagan, mientras que el número de gabinetes ronda los 950 (56,5 %)", explicó Sybel Alonso Baldor, vicepresidenta de Operaciones de Red de Etecsa. Los cubanos lo experimentan en carne propia. Y cuando hay apagón nacional, menos. «Cuando el último apagón nacional de más de un día (22 de marzo), hasta que no vino la luz no pude conectarme. Con los apagones nacionales hay que salir de la casa, poner el móvil en modo avión, quitarlo. Algunos abogan por suspender el curso hasta que se recuperen las condiciones mínimas. En este contexto, el pasado 9 de marzo, una treintena de universitarios protagonizó una inusual sentada en la Universidad de La Habana para protestar por la falta de corriente y conexión. Los universitarios, que encabezaron en ese momento las quejas, han vuelto en estas semanas a protestar por el servicio y los precios, especialmente después de que el bloqueo petrolero de EE.UU. disparara los costos. «En mi casa no tengo ningún tipo de conexión. Los datos móviles se desconectan completamente y no puedo comunicarme por llamadas directas», detalla a EFE Yunieska Montoya, residente en Centro Habana. En las primeras desconexiones totales del sistema eléctrico, en octubre y noviembre de 2024, Etecsa informó que el 42 % de las 2.500 radiobases de servicios móviles del país quedaron fuera de servicio, así como el 32 % de las 236.000 líneas de telefonía fija. La frecuencia de los apagones en el último año y medio ha afectado a muchas baterías de las antenas de telecomunicaciones, de tal forma que ya cerca de la mitad han quedado sin respaldo en caso de corte eléctrico. Algunos rozan la desesperación, como el habanero Rafael Heredia, que intenta conectarse a internet desde un parque de la capital. Este médico tiene su método. Donde vivo es una zona bastante mala en términos de conexión a internet y cuando se va la luz, solo hay ráfagas de conexión», comenta a EFE, Pedro Arturo Pérez, psicólogo en el Hospital Hermanos Ameijeiras de La Habana.
Apagón de las comunicaciones en Cuba por la crisis energética
La crisis energética en Cuba ha provocado un segundo colapso, el de las comunicaciones. Los frecuentes apagones eléctricos están desactivando torres de telecomunicaciones, dejando a millones de residentes sin teléfono e internet. Estudiantes y ciudadanos protestan contra las altas tarifas y la mala calidad del servicio.